jueves, 28 de mayo de 2009

NECESIDADES FISIOLÓGICAS

3 NECESIDADES FISIOLÓGICAS


El dolor, la sed, en hambre y el sexo son cuatro estados motivacionales que surgen debido a necesidades fisiológicas, y pueden organizarse en un continuo de acuerdo con el grado relativo de regulación fisiológicas o ambiental. En el extremo biológico del continuo están el dolor y la sed, y en el extremo del continuo se ubica el sexo, en tanto que el hambre se localiza en algún lugar intermedio. Dicho continuo resulta útil porque otras necesidades fisiológicas no analizadas en este capítulo podrían comprenderse mediante su ubicación. Por ejemplo, la regulación de la temperatura se localizan en el extremo fisiológico del continuo, mientras que la agresión se ubicaría en el extremo ambiental.

El fundamento del capítulo fue la teoría de las pulsiones de Hull, que se basa en hechos biológicos. De acuerdo con la teoría de las pulsiones, las privaciones y los déficit biológicos surgen por estados de necesidad corporales, que a su vez dan origen a la pulsión psicológicas propiciadora de la conducta consumatoria, la cual causa la reducción de la pulsión. Así, conforme pasa el tiempo, la privación fisiológica regresa y el proceso cíclico se repite. A fin de esbozar el proceso regulador para el dolor, la sed, el hambre y el sexco. Hay siete procesos fundamentales: necesidad, pulsión, homeostasis, retroalimentación negativa, estímulo y respuestas múltiples, variables intrínsecas y variables extrínsecas.

La causa del dolor es el daño tisular. Cuando éste ocurre, nos volvemos psicológicamente conscientes del dolor conforme los receptores de dolor corporales comunican los aspectos de excitación, emoción y experiencia del dolor, desde la columna vertebral hasta la formación reticular, el sistema límbico y el tálamo. El dolor exige nuestra atención inmediata, altera la conducta actual, actúa como un verdugo para suprimir la conducta que lo causa y refuerza de manera negativa cualquier otra conducta capaz de aliviarlo. Puesto que el dolor es tan primitivo desde el punto de vista evolutivo, domina nuestra atención ya que motiva dos tipos de conducta; escape y recuperación consiste en terminar la causa del dolor, que es el daño tisular. Al igual que el escape y la recuperación, la endorfinas, cuando se activan en el cerebro mediante el estrés, desconectan el dolor a través de la red de supresión del dolor.

La activación y saciedad de la sed es más bien directa. La reducción drástica del agua dentro de las células (sed intracelular) y la del agua fuera de las mismas (sed extracelular) provoca la sed. De las dos, la deshidratación celular es el activador más crítico de la sed. La recuperación del agua sacia la sed. Una vez iniciada, la conducta de beber continúa hasta que los mecanismos de retroalimentación negativa separados en la boca, el estómago y las células lo inhiben. Éstos sistemas de retroalimentación negativa evitan la intoxicación por agua, que puede amenazar la homeostasis y el bienestar fisiológico. El comportamiento del beber se ve influido por variables extrínsecas, como las disposiciones y el sabor del agua, lo cual da al agua un incentivo adicional.

El hambre y el comer involucran un complejo sistema regulador, tanto de regulación a corto plazo (hipótesis glucostática), como a largo plazo (hipótesis lipostática, que incluye la teoría del punto fijo). De acuerdo con la hipótesis glucostática, la deficiencia de glucosa estimula el comer al activar el hipotálamo lateral, en tanto que el exceso de glucosa inhibe el comer mediante la activación del hipotálamo ventromedial. De acuerdo con la hipótesis lipostática, la contracción de las células de grasa activa el hambre, pero las células normales o más grandes la inhiben. La conducta de comer se ve influida por la vista, el dolor y el sabor de la comida, por la hora del día, el estrés, la presencia de otros, y por la presión de las situaciones (como integrarse a una norma grupal). Los factores ambientales a veces contribuyen de forma sustancial en el comer, tanto que en ocasiones interfieren con los factores fisiológicos. Seguir una dieta, por ejemplo, es la manifestación prototípica del intento de la persona por suplantar, con controles cognitivos voluntarios, los controles fisiológicos involuntarios para comer. Tal estilo de comer cognitivamente regulado tiene implicaciones asociadas con las comilonas, la liberación de la restricción y la obesidad.

Las características físicas de un potencial compañero sexual están entre las determinantes más importantes de la motivación sexual. Las características corporalmente atractivas por lo general están determinadas por la cultura, pero muchas características faciales se consideran atractivas de acuerdo con diferentes culturas y edades, como muestran los estudios de simetría facial. Los guiones sexuales, que ayuda a unir la brecha entre la actividad sexual autoestimulada y la conducta sexual interpersonal. La investigación de los determinantes de la orientación sexual está inconclusa, pero apunta hacia la importancia de la genética y el desarrollo prenatal más que a las influencias ambientales y culturales, que no son menos importantes. La motivación sexual se regula en parte, por las influencias evolutivas, por ejemplo cuando los hombres y las mujeres heredan distintas preferencias en sus estrategias para buscar pareja.

Con frecuencia, el intento de ejercer control mental consciente sobre nuestras necesidades fisiológicas perjudica más que beneficia. La gente se frustra al autorregular
Sus apetitos corporales por tres razones principales. Primera, pierde pautas o tiene pautas inconscientes de lo que debería ser su línea base para la autorregulación (¿cuándo debería pasar?). Segunda, se frustra porque ignora la vigilancia de lo que está haciendo, cuando se vuelve distraída o preocupada. Tercera, falla en la autorregulación cuando no tiene habilidad para adecuar al yo a los estándares relevantes dominantes, como cuando uno está cansado, exhausto o estresado. En términos generales, los estudios acerca de la ingesta excesiva de comida y alcohol muestran que la gente regula de manera exitosa sus necesidades fisiológicas cuando pone atención en estándares y metas de largo plazo y vigila lo que hace; pero fracasa cuando las necesidades fisiológicas dominan la atención por una o más de las razones citadas antes (falta de estándares, fracaso para vigilar su conducta y renuncia a las pautas que tiene).

BIBLIOGRAFÍA

Motivación y Emoción. Johnmarshall Reeve. 3ª. Edición. Editorial McGraw- Hill Interamericana. 2005. Capítulo 3. Páginas 55-88