jueves, 28 de mayo de 2009

MOTIVACIÓN Y EMOCIÓN

I N T R O D U C C I Ó N


El recorrido para comprender la motivación y la emoción comienza realizando la relevante pregunta: “qué causa la conducta?. Esta interrogante invita a efectuar planteamientos más específicos, algunos de los cuales constituyen los problemas centrales que deben resolverse mediante un análisis motivacional del comportamiento: ¿qué inicia el comportamiento? ¿De dónde surge el sentido de la voluntad? ¿Cómo se conserva el comportamiento a lo largo del tiempo? ¿Por qué se dirige hacia ciertos fines pero se aleja de otros? ¿Por qué termina la conducta? ¿Cuáles son las fuerzas que determinan su intensidad? ¿Por qué una persona actúa de una forma en una situación particular y en un momento dado, pero se conduce de una manera diferente en otro momento? ¿Cuáles son las diferencias motivacionales entre los individuos y cómo surgen?
La materia de estudio de la motivación analiza los procesos que brindan al comportamiento su energía y dirección. Los cuatro elementos capaces de dar al comportamiento fuerza y propósito (su energía y dirección) son: necesidades, cogniciones, emociones y acontecimientos externos. Las necesidades son condiciones dentro del individuo que resultan esenciales y necesarias para mantener la vida, el crecimiento y el bienestar. Las cogniciones son sucesos mentales (como las creencias, expectativas y autoconceptos) que representan formas de pensamiento. Las emociones organizan a los sentimientos, la fisiología, los propósitos y la expresión (cómo nos sentimos, la forma en que reaccionan nuestros cuerpos, nuestro sentido de propósito y la forma en que expresamos nuestras experiencias a otros) dentro de una respuesta coherente a una condición ambiental que energizan y dirigen el comportamiento hacia los sucesos que señalan consecuencias positivas, y lo alejan de aquellos que indican consecuencias de aversión. De manera general, los acontecimientos externos incluyen contextos, situaciones y climas ambientales, así como fuerzas sociológicas y la cultura.
Tanto en su presencia como en su intensidad, la motivación se expresa mediante tres formas; comportamiento, fisiología y autotestimonio, autorreferencia o autovaloración. Los siete aspectos del comportamiento motivado incluyen esfuerzo, latencia, persistencia, elección, probabilidad de respuesta, expresiones faciales y corporales. Los estados psicofisiológicos manifiestan la actividad de los sistemas nervioso central y endocrino; además proporcionan datos ulteriores para inferir las bases biológicas de la motivación y la emoción. Los elementos de autoevaluación, como una entrevista o cuestionario, también miden estados motivacionales. Estas tres expresiones de la motivación son útiles para inferir la motivación, pero los investigadores se basan más en las mediciones fisiológicas y conductuales, y sólo toman en cuenta con cautela los elementos de autoevaluación.
Nueve temas son recurrentes en el estudio d la motivación y éstos son:
1. La motivación facilita la adaptación
2. Los motivos afectan la conducta al dirigir la atención
3. La intensidad del motivo varía con el tiempo e influye en la fuerza de comportamiento
4. La motivación incluye tendencias de aproximación y de evitación
5. El estudio de la motivación explica el contenido de la naturaleza humana
6. La motivación varía no sólo en su intensidad, sino también en su tipo

7. No siempre estamos conscientes de las raíces motivacionales de nuestro comportamiento
8. Los principios motivacionales tiene aplicación y
9. No hay nada más práctico que una buena teoría.

Estos principios son importantes porque proporcionan una perspectiva global para unificar las diversas suposiciones, hipótesis, perspectivas, teorías, hallazgos y aplicaciones del estudio de la motivación dentro de un campo de estudio coherente, interesante y práctico.


BIBLIOGRAFÍA

Motivación y Emoción. Johnmarshall Reeve. 3ª. Edición. Editorial McGraw- Hill Interamericana. 2005. Capítulo 1. Páginas 1-25