jueves, 28 de mayo de 2009

LA SEMIOLOGÍA Pierre Guiraud

LA SEMIOLOGÍA

Definición
La semiología es la ciencia que estudia la vida de los signos en el seno de la vida social. Así definió Ferdinand de Saussure a la semiología. Èl la vislumbraba como la ciencia que iba a estudiar en qué consistían los signos y cuáles eran las leyes que los gobernaban. Con esta definición abarca todos los sistemas de signos: el alfabeto de los sordomudos, las señales de tráfico, los códigos, el alfabeto Morse, etc. El lenguaje se exceptúa de esta definición debido a su carácter especial, y por ello, la semiología se puede definir como el estudio de los sistemas de signos no lingüísticos.

En Norteamérica, Charles. S. Peirce llega a una definición similar, sin embargo, éste filósofo enfatiza el aspecto lógico formal de los signos. Para él, percibimos los signos tal como podemos. A partir de ello, sometemos a los signos a un proceso de abstracción del cual resulta el sentido quasi necesario que deben tener los signos para la inteligencia científica. A pesar de que Peirce utiliza el término semiótica cuando se refiere a los sistemas de signos, habla de la misma materia que Saussure y actualmente los conceptos semiología y semiótica, en general, son utilizados indistintamente. Los europeos prefieren el término semiología y los anglosajones prefieren hablar de semiótica.

Cabe señalar que no se deben confundir los conceptos de semiótica y semiología con el de la semántica. Mientras que los primeros se refieren al estudio de los sistemas de signos no lingüísticos, el segundo se concentra en el estudio del significado de los signos lingüísticos.

La semiologia, en su forma más pura, estudia los sistemas de signos no lingüísticos. Esta definición se puede ampliar al estudio de las formas de comunicación social tales como los ritos, las ceremonias, las fórmulas de cortesía, etc. y finalmente, también las artes se basan sobre códigos y sistemas de signos. Por lo tanto, aquí se tratarán sistemas de signos científico–técnicos, sociales y estéticos.

FUNCIONES Y “MEDIA”
La función del signo es la de comunicar ideas por medio de mensajes. En este proceso están involucrados seis elementos:
• un referente
• signos
• un código
• un medio
• un emisor
• un receptor
Los referentes son el objeto del cual se habla mediante los signos cuya forma de relación con el referente establece el código, y para que el mensaje pueda ser comunicado entre el emisor y el receptor, debe transcurrir en un medio.

I. LAS FUNCIONES
1. La función referencial
Esta función forma la base de toda comunicación dado que determina las relaciones entre un objeto y el signo que se establece para representarlo. El problema de esta relación es que debe ser objetiva, observable y verificable. Cuando estas tres condiciones se cumplen, los signos son idóneos para ser utilizados en al ámbito de las diversas ciencias, cuyos códigos intentan evitar cualquier confusión entre el mensaje y la realidad codificada.

2. La función emotiva
La función emotiva establece la relación entre el emisor y el mensaje. En las situaciones comunicativas no solo podemos expresar ideas mediante signos cuya relación con el referente fue establecida objetivamente sino que también podemos expresar juicios acerca del valor que los referentes tienen para nosotros. Así, la función referencial y la función emotiva son dos aspectos básicos de la comunicación. Cuando se comunica con términos determinados de forma cognoscitiva / objetiva, nos encontramos en el campo de las ciencias y cuando comunicamos en el nivel afectivo / subjetivo mediante las connotaciones y variantes estilísticas de los signos empleados, estamos en el terreno de las artes. La codificación científica se esfuerza por neutralizar las connotaciones y las variantes estilísticas mientras que la codificación estética las actualiza y desarrolla.

3. La función connotativa o conminativa
Esta función es similar a la anterior en el aspecto de oponer cognoscitividad / afectividad y objetividad / subjetividad, con la diferencia de que la función connotativa o conminativa se refiere a la relación entre mensaje y receptor mientras que la función emotiva alude a la relación entre mensaje y emisor.
La conminación puede dirigirse tanto al intelecto como a la afectividad del receptor. Los códigos elaborados que atañen a las tareas de organización social en general se dirigen a la inteligencia del receptor. Ejemplos de este tipo de códigos son los sistemas de señalización y los programas operativos (organización del trabajo, tácticas militares, etc.) que apuntan hacia la organización de las acciones comunes entre los miembros de la sociedad. Para ello se apela a la inteligencia de los receptores.

Cuando los mensajes se dirigen a la afectividad del receptor, el propósito en general es la movilización del receptor para que participe en determinadas actividades. Este tipo de mensajes tiene especial importancia en el contexto de la publicidad donde se reduce el contenido referencial del mensaje y predominan los signos que buscan la motivación del receptor mediante el condicionamiento por repetición o el desencadenamiento de reacciones afectivas en el nivel subconsciente.

4. La función poética o estética
La función poética o estética establece la relación del mensaje consigo mismo. En el contexto de las artes, el referente es el mensaje que deja ser el instrumento de la comunicación, convirtiéndose en su objeto. En este contexto se producen mensajes-objeto que implican semiologías particulares tales como la estilización, la hipóstasis del significante, la simbolización, etc.

5. La función fática
El término fático fué introducido por Bronislav Malinowski a principios del siglo XX en el contexto de sus estudios de los significados en las lenguas de las comunidades ‘primitivas’. El objetivo de esta función es afirmar, mantener o detener la comunicación.

Aquí, se comunica mediante el intercambio de formas ritualizadas, se pueden mantener diálogos enteros cuyo único propósito es prolongar la conversación. Este tipo de comunicación tiene una importancia especial en diversas formas de comunión tales como, por ejemplo:
• ritos
• solemnidades
• ceremonias
• discursos
• arengas
• conversaciones familiares
• conversaciones amorosas

En este tipo de acciones, el contenido concreto de la comunicación tiene menos importancia y se enfatiza la presencia así como también se reafirma la adhesión al grupo. Las personas que no pertenecen a la comunidad donde se efectúa este tipo de comunicación, perciben diálogos repetitivos e incluso absurdos, y los mensajes solo llegan a aquellas personas que se sienten aludidas. En ellos provocan euforia por la confirmación de su pertenencia al grupo, sin embargo, en el momento en que ya no se sienten aludidas reaccionan con irritación y perciben la comunicación como penosa. Concluimos que el referente del mensaje fático es la comunicación misma.

6. La función metalingüística
El objetivo de la función metalingüística es la operacionalización de los términos. Se teme que el receptor no entienda los conceptos en el sentido que queremos asociarles, por ello, tratamos de aclarar de qué hablamos, por ejemplo, colocando entre comilla los conceptos en cuestión. Diciendo ’semiología, en el sentido médico del término’, logramos que nuestro interlocutor extraiga el sentido del signo del código correspondiente.

Las obras de arte requieren frecuentemente de una contextualización precisa para permitir su interpretación correcta, es decir, sabiendo que una obra pertenece a un estilo determinado (cubismo, impresionismo, romanticismo, etc.) lograremos una interpretación más acertada.

Mientras que en la comunicación fática el referente es la comunicación misma, el referente de los mensajes metalingüísticos es el propio código.

7. Comprender y sentir
Las funciones mencionadas son concurrentes, están presentes en mayor o menor proporción en todos los mensajes están mezcladas en diversas proporciones. Una u otras dominan según el tipo de comunicación. Las funciones referenciales (objetivas, cognoscitivas) y la función emotiva (subjetiva, expresiva). La noción de una doble función del lenguaje puede extenderse a todos los modos de significación. El comprender y sentir, el espíritu y el alma. Se podría definir a la emoción como una incapacidad de comprender; el amor, el dolor, la sorpresa, el miedo, inhiben a la inteligencia que no comprende lo que le sucede.

La comprensión se ejerce sobre el objeto y la emoción sobre el sujeto. Pero comprender, “relacionar” intelligere, “reunir” organización, un ordenamiento de las sensaciones percibidas.

Se trata de dos modos de percepción y consecuentemente de significación:
Signo lógico Signo expresivo

Convencional Natural
Arbitrario Motivado
Homológico Analógico
Objetivo Subjetivo
Racional Afectivo
Abstracto Concreto
general Singular
Transitivo Inmanente
Selectivo total

8. Sentido e información
La función del sistema fonológico es puramente distintiva en la medida en que no hay relación entre los rasgos pertinentes. El fonema labial no nos dice nada sobre la voz (soda o sonora) debido al hecho de que voz y articulación son independientes.
Un sistema taxonómico, integra los signos en un sistema de relaciones, pero necesarias, unívocas e inclusivas: mamífero implica necesariamente vertebrado y el segundo término no agrega ninguna información al primero. Los términos solo poseen definiciones.

El sistema lexical, en el que los signos tienen una relación de intersección, implica el sentido e información. Cuanto más significante es un código, es más restringido, estructurado, socializado e inversamente. El contenido de información de un mensaje y la redundancia son propiedades objetivas y mesurables.

9. Atención y participación
El receptor que recibe un mensaje debe descodificarlo, debe reconstruir su sentido a partir de signos. Un rompecabezas es un mensaje cuyo sentido (la imagen) reconstruimos ubicando las diferentes piezas en sus respectivas posiciones por medio de las indicaciones de líneas, colores, figuras.

Por esa misma razón, una actividad programada con demasiado rigor o una enseñanza muy acelerada, pierde interés. Esta noción de interés del receptor debe ser precisada. La atención, mide el interés del receptor por el referente, objeto de mensaje; interés de orden intelectual que tiene su origen en el placer que encuentra en interpretarlo reconstituyéndolo.

Por lo tanto, no hay que confundir la atención (intelectual) con la comunión (afectiva) o la colaboración (práctica). La comunión y la colaboración postulan un aflojamiento de la atención y poseen, sistemas de codificación antinómicos.

II. LOS “MEDIA”
Médium, la semiología anglosajona designa los diferentes “medios” de comunicación: el libro, la radio, el cine, la moda. Implica, por lo tanto, una sustancia del signo y un soporte o vehículo de esta sustancia.
McLuhan, los media son extensiones de nuestros sentidos y de nuestras funciones: la rueda es una extensión del pie, la escritura una extensión de la vista, el vestido una extensión de la piel, los circuitos electrónicos una extensión del sistema nervioso central. Modifican y con frecuencia perturban nuestras relaciones con el mundo circundante. McLuhan divide a los media en hot y cool, “calientes” y fríos”, se designa por la “temperatura” de la información o, en fotografía, por la “definición” de la imagen. En un mensaje dado, cuanto mayor es el número de elementos de información, más densa es la sustancia informante, más caliente es el mensaje, e inversamente.

Según McLuhan, estamos pasando de una cultura caliente a una cultura fría, a raíz de una mutación de los media del libro por la televisión, de las artes figurativas por las artes no figurativas. Semiológicamente, tenemos dos tipos de experiencia: inteligible y afectiva, experiencias que no son asimilables, sino inversamente proporcionales. Debe distinguirse lo individual y lo colectivo; lo individual define nuestras diferencias, lo colectivo nuestras similitudes con los demás. Es evidente que cuanto más diferentes somos, menos nos asemejamos.

LA SIGNIFICACIÓN: FORMA Y SUSTANCIA DEL SIGNO
I. EL SIGNO Y LA SIGNIFICACIÓN
Un signo es un estímulo, una sustancia sensible cuya imagen mental está asociada en nuestro espíritu a la imagen de otro estímulo que ese signo tiene por función evocar con el objeto de establecer una comunicación.
1. La comunicación
Se dice comúnmente que las nubles son signo de lluvia, el humo status de signo porque el cielo nublado tiene la misma intención de comunicarnos una información que el cazador y el malhechor que dejan indicios en el teatro de sus operaciones. El signo es siempre la marca de una intención de comunicar un sentido.
Sería muy importante pensar una terminología que designe y los sentidos. Según la etimología arcaica, sentir, dirigir, significa poner en línea el objeto percibido y los órganos sensoriales, el sentido de una sensación acústica es el oído, y el sentido del oído es una sensación acústica.
2. La codificación
La codificación es un acuerdo entre los usuarios del signo que reconocen la relación entre el significante y el significado y la respetan en el empleo del signo. La denotación objetiva es más precisa que la connotación subjetiva, un signo explícito es más preciso que un signo implícito y un signo consciente más preciso que un signo inconsciente.
La codificación es un proceso: el uso precisa y amplía la convención y el signo se codifica.
3.- La motivación
Podemos distinguir dos grandes tipos de relaciones según sea motivada o inmotivada. La motivación es una relación natural entre el significante y el significado. Es analógica en el primer caso, y nomológica en el segundo. Algunas veces se denomina también extrínseca o intrínseca.
La motivación no excluye la convención, es comprensible que la motivación libere el signo de la convención y que, en última instancia, signos de pura representación puedan funcionar al margen de toda convención previa.
Cuando menos fuerte es la motivación, más constrictiva debe ser la convención.
Varias terminología distinguen a los signos motivados o arbitrarios con los nombres de iconos o de símbolos, y se habla entonces de símbolos matemáticos y se habla de símbolos matemáticos o de lógica símbolica.
4. Monosemia y polisemia
Son numerosos los sistemas en que un significante puede remitir a varios significados y donde cada significado puede expresar por medio de varios significantes. Ese es el caso de los códigos poéticos en los cuales la convención es débil, la función icónica desarrollada y el signo abierto. Lenguaje articulado, donde la polisemia es la regla general. No hay códigos polisémicos sino sistemas de expresión que recurren simultáneamente a varios códigos.

5. Denotación y connotaciones
Está vinculado con la distinción entre connotación y denotación. La denotación está constituida por el significado concebido objetivamente. Las connotaciones expresan valores subjetivos atribuidos al signo debido a su forma y a su función; una palabra argótica, poética, científica, connota el significado que expresa.

Denotación y connotación constituyen dos modos fundamentales y opuestos de la significación. La ciencias pertenecen a (denotación), las artes a (connotación). Aquí se comprueba que la polisemia de los signos es la consecuencia de la variedad de los códigos.

6. Materia, sustancia, forma
Un signo tiene una sustancia y una forma. La oposición entre la forma y la sustancia adquiere un valor epistemológico nuevo. En particular, permite distinguir por una parte una sustancia y una forma de significante y además una sustancia y una forma del significado.

II. LAFORMA DEL SIGNO

1. El sistema

Según Buyssens: “Hay procedimientos de señalización sistemáticos cuando los mensajes se descomponen en signos estables y constantes, como en el caso de las señales de tránsito con sus discos, sus rectángulos y sus triángulos. También existen procedimientos a-sistemáticos, cuando se da el caso contrario”.

Hay varios tipos de sistema. Un sistema es un conjunto de signos estables y constantes. Los lingüistas lo describen como un conjunto en el cual los signos son interdependientes.

Nuestra numeración decimal, constituye un sistema en el sentido lingüístico del término, implica reglas de sintaxis y además las diez cifras son solidarias. Se distinguen dos grandes tipos de sintaxis: temporal y espacial. En la lengua articulada, las señalares ópticas, la música, los signos mantienen relaciones de sucesión en el tiempo. La pintura, el dibujo, los diferentes modos de representación gráfica disponen los signos en el espacio.

2. La articulación
El lenguaje presenta una situación particular entre los sistemas de signos debido a su doble articulación. No deben confundirse las dos articulares con los niveles sintácticos. En una primera articulación podemos distinguir varios niveles; fase, oración, sintagma, palabra, morfema. Cada uno de estos signos complejos sólo son las sucesivas combinaciones de los signos básicos portadores de los elementos de sentido que son recuperados en cada nivel.

Tampoco debe confundirse la doble articulación con las transcodificaciones y los niveles de lectura. Se considera que la doble articulación es una propiedad exclusiva de las lenguas articuladas, lo que las distinguiría de todos los otros sistemas de signo.

3. La homología
La homología es una analogía estructural, los significantes mantienen entre sí la misma relación que los significados, mientras que la analogía es sustancial. La homología no excluye a la analogía los dos caracteres pueden combinarse.

La mayoría de nuestras ciencias y de nuestros conocimientos se basan en tales sistemas: los significantes forman clase de elementos que se articulan, se establecen entre sí ciertos tipos de relaciones, mientras que los significados presentan una estructura homóloga. Etimológicamente se estruja la realidad significada y luego se la denomina construyendo un sistema de significantes homólogos y preferentemente no sindicados de analogía.

La ciencia procede así cuando adopta un modelo de una ciencia similar. Esta distinción entre dos modos de significación fundamentales, analógicos y nomológicos, permite oponer, por una parte, la ciencia al saber tradicional y, por la otra, las artes a las ciencia.

III. LOS MODOS DE LA COMUNICACIÓN

La comunicación se da cuando existe un proceso entre dos sujetos, un emisor y un receptor). El emisor transmite un mensaje a través de un medio al receptor. Esta concepción clásica de comunicación deja por fuera otros procesos de transferencia de información como los indicios naturales. Estos no se consideran comunicación dado que emisor y receptor deben ser conscientes del proceso de transferencia del mensaje dentro del esquema clásico de comunicación.

El mensaje y el receptor están necesariamente presentes, pero el emisor puede estar ausente, por ejemplo en el caso de la persona que envía una carta. El código está generalmente ausente debido a que es memorizado por los usuarios. El lenguaje articulado, los códigos gestuales, las señales corporales, los códigos vestimentarios exigen la presencia del emisor que es también el vehículo del mensaje.

IV. EL SENTIDO CÓDIGOS Y HERMENEÚTICAS

El sentido es una relación y esta relación envuelve cada sentido en un nuevo sentido. Si la simiología debe ser la ciencia de los signos, engloba todo el saber, toda la experiencia pues todo es signo: todo es significado y todo es significante.

Un código, es decir un sistema de convenciones explícitas y socializadas. Una hermeneútica, sistema de signos implícitos, latentes y puramente contingentes. No se trata de que no estén convencionalizados ni socializados sino que lo están, pero de una más débil. Más oscura y con frecuencia inconsciente.

Reconocemos los dos modos de significación opuestas que distinguimos anteriormente con los nombres de signos lógicos, técnicos y signos afectivos, estéticos y observamos también que las dos nociones no se superponen exactamente.

El lenguaje presenta, dos niveles de significación; un sentido técnico basado en uno de los códigos y un sentido poético que está dado por el receptor a partir de sistemas de interpretación implícitos y más o menos socializados y convencionalizados por el uso.

Para los códigos técnicos significan un sistema de relaciones objetivas, reales, observables y verificables, mientras que los códigos estéticos crean representaciones imaginarias que adquieren valor de signos en la medida en que se dan como un doble del mundo creado. el mensaje estético es lo análogo de lo zúrrela, de lo invisible, de lo inefable o de una realidad que los signos técnicos no son o no han sido hasta ahora capaces de expresar, verificar y afectar con un signo convencional y unánimente aceptado.


LOS CÓDIGOS LÓGICOS

La función de los códigos técnicos lógicos de consisten en significar la experiencia objetiva y la relación del hombre con el mundo. Los códigos de conocimiento, bajo la doble forma de conocimiento científico y del saber tradicional, los sistemas de señalización y los programas de aprendizaje y de trabajo, son códigos de la acción. Los códigos paralinguísticos, relevos, sustitutos y auxiliares de la lengua articulada.

1. LOS CÓDIGOS PARALINGUÍSTICOS
Hay tres tipos de códigos paralinguísticos, según se trate de una simple remodificación, de un código autónomo o de un código paralelo concurrentemente con el lenguaje.

1.- Los relevos del lenguaje.- Lo ubican los diferentes alfabetos. Estos son: la escritura alfabética, el morse, el braile, el sistema marinero de señales con banderas, el alfabeto digital de los sordomudos y diversos tipos de tam-tam. El alfabeto digital de los sordomudos es visual, el braile es táctil. El morse es múltiple: acústico, óptico, gráfico, eléctrico. Un mensaje oral será escrito, ese mensaje escrito será criptografiado y este último, transcrito en morse, primeramente en forma táctil, forma a su vez recodificada en impulsiones eléctricas, las que son inscritas en puntos y trazos gráficos.

2.- Los sustitutos del lenguaje.- Entre estos sustitutos del lenguaje, uno de los más elaborados es el lenguaje gestual de los monjes trapenses que contiene más de 1300 signos. La traducción a una lengua extranjera constituye una remodificación de ese tipo, así como la filmación de una pieza de teatro o de una novela, la pintura de un relato de batalla o, por el contrario, la descripción de un cuadro.

3.- Los auxiliares del lenguaje.- La comunicación lingüística se basa en el empleo de signos articulados. Ya acompañado con frecuencia de signos paralelos; entonaciones, mímicas, gestos. Se trata de indicios naturales, espontáneos, que cumplen una función puramente expresiva, pero algunos pueden ser convencionalizados a los fines de la comunicación.

En ciertas culturales, esos códigos pueden estar muy elaborados. El italiano que habla con las manos no efectúa una vana gesticulación como podría creerse a simple vista, pues cada gesto tiene su propia significación. Esos auxiliares del lenguaje adquieren una gran importancia en ciertas formas de expresión y su función es más expresiva que técnica.

Los códigos prosódicos utilizan las variaciones de elevación, de cantidad y de intensidad del habla articulada. El código prosódico desempeña un papel importante en la comunicación afectiva y esos indicios de origen natural están, en realidad, altamente socializados y convencionalizados, como lo demuestra la dicción de los actores.

El código kinésico.- Se utiliza los gestos y las mímicas. Es también un código paralelo estrechamente asociado al habla y, muy particularmente, a los signos prosódicos.

II. LOS CÓDIGOS PRÁCTICOS: SEÑALES Y PROGRAMAS

Las señales y los programas tienen por función coordinar la acción por medio de conminaciones, instrucciones, avisos o llamados de atención. Las señales permiten dirigir la circulación o movimientos de conjunto. Entre los sistemas de señalización, los más conocidos son los códigos de circulación caminera, ferroviaria, aérea, marítima y fluvial.

Todas las formas de trabajo en común utilizan sistemas que tiran de las cuerdas hasta los más complejos programa de una cadena de producción o de una orden de batalla. La naturaleza de esos sistemas depende, por una parte, de su campo semiológico, de la información y órdenes que deben transmitir y, por otra parte, de las condiciones de la emisión y de la recepción.

III. LOS CÓDIGOS EPISTEMOLÓGICOS

Las insignias y las señales son signos de comunicación. Su función explícita consiste en informarnos sobre la identidad de los individuos y en transmitir informaciones apropiadas para coordinar la acción. Por otra parte, los signos pueden tener por función la representación de una realidad compleja, haciendo conocer su estructura.

1.- Los códigos científicos.- son de tipo lógico. Toda ciencia consiste a en acentuar la función referencial protegiéndola de las interferencias y connotaciones de las otras funciones (emotiva, conminativa). Los códigos científicos están sometidos a una doble exigencia: por una parte, la arbitrariedad. Por otra parte, una motivación que ayuda a la memoria.

Las taxonomías de las ciencias naturales son puros sistemas de clasificación cuya función consiste en definir las entidades por sus relaciones recíprocas.

IV. EL PENSAMIENTO SALVAJE. LAS ARTES ADIVINATORIAS

Son medios de comunicación con los dioses, el más allá, el destino. Constituyen sistemas de signos. Los más conocidos son: la adivinación por medio de los astros (astrología) por medio de las cartas (cartomancia), por medio de las líneas de la mano (quiromancia), por medio de los sueños (oniromancia), sin hablar de la borra del café, las bola de cristal.

LOS CÓDIGOS ESTÉTICOS

La experiencia lógica, conciernen a la percepción objetiva del mundo exterior, cuyos elementos son abarcados por la razón en un sistema de relaciones. Y la experiencia afectiva o estética, corresponde al sentimiento íntimo y puramente subjetivo que emite el alma frente a la realidad.

El término estético está justificado, en la medida en que ese modo de expresión es el de las artes. Por lo tanto la expresión estético no se aplica aquí simplemente a lo bello sino también a lo concreto, a lo sensible, valor etimológico que Valery recupera cuando introduce la palabra estético.